Las columnas lisas, según Vitrubio, fueron asimiladas al hombre desnudo y las acanaladas a la doncella adornada, como se ha dicho. Ambas derivan del cuerpo humano, y siendo así, han tomado de él los tipos, la forma y la medida. Los tipos (o si quieres, dóricos, jónicos y corintios) son tres, a saber, grandes, medianas y pequeñas. Forma: ha de ser formada y proporcionada de acuerdo con su tipo. Medida: del mismo modo que el hombre tiene sus medidas, también la columna ha de ser medida y proporcionada de acuerdo con su forma. En cuanto al tipo y forma: habiendo, como se ha dicho, tres tipos y formas de hombres, también los hay de columnas, a saber, grandes, pequeñas y medianas. Las pequeñas deben medir siete capiteles, lo mismo que el hombre mide siete cabezas; y el capitel ha de ser tan alto como el diámetro del grosor. Y para saber cuál es el diámetro del grosor de  la columna debes rodear su contorno, y la tercera parte de su circunferencia será su diámetro; sea gruesa o delgada, su medida es esta. Atiende bien al tipo mediano: así como también hay hombres que miden ocho cabezas, de modo similar pueden hacerse columnas de ocho capiteles. El último tipo es de nueve cabezas, y éste es el tipo mayor, el de las columnas de nueve capiteles. Y así, pensándolo bien, será similar además a los señores, tal como he dicho, ya que también ellos requieren tres clases de personas para ser señores, a saber, gentilhombres, medianos y bajos […].

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